Nací en Jardín, Antioquia, en 1974. Cada cinco años, por el oficio de mi padre, hacíamos maletas para mudarnos a un nuevo municipio. Aquellos cambios se convirtieron en una aventura que compartí con mis hermanas, Claudia y Ana. Cada pueblo nos daba nuevos amigos, nuevas calles, nuevas historias. Hoy comprendo que esos paisajes fueron sembrando los relatos que guardo como tesoros de mi niñez y juventud.
En 1987 terminó ese recorrido y nos establecimos definitivamente en Medellín. Allí
terminé el bachillerato en 1990 y, al año siguiente, presté el servicio militar obligatorio. Al regresar, inicié mis estudios en el Politécnico Jaime Isaza Cadavid: primero la tecnología en costos y auditoría (1996), luego la carrera de Contaduría Pública (2000). Más adelante cursé dos especializaciones: Gerencia Integral y Gestión Financiera Empresarial.
Mi vida laboral comenzó como auxiliar contable. Con el tiempo, pasé por las áreas de
auditoría, operaciones y control interno, hasta convertirme en jefe de operaciones
contables. Trabajé en Suleasing S.A., Compañía Pintuco S.A., Leasing Bancolombia y
Bancolombia S.A.
Desde pequeño he sido un apasionado del fútbol y el ciclismo. En mi infancia, para ver un partido de la Selección Colombia, teníamos que subir hasta las veredas donde alguna parabólica permitía sintonizar la señal. En el caso del ciclismo para seguir las etapas del Tour de Francia, el Giro de Italia o la Vuelta a España, estaba con mi oreja pegada al radio transistor de la época.
Después de 29 años entre cifras y balances, la vida empezó a guiarme por el camino de
la escritura: una pausa inesperada llegó como una tormenta sin previo aviso, me sacudió el piso firme que conocía y me enfrentó a una nueva realidad. Solo con el pasar de los días logré entender la bendición que me esperaba para contar mi historia a través de recuerdos, anécdotas y vivencias, donde mis hijos fueron el impulso que me llevó a darle vida a mi primer libro.
El amor de familia tiene un papel importante en el contexto de mi vida; mis padres
provienen de familias numerosas, algo típico por aquellas épocas de los años 50 en
Antioquia: los Morales fueron 13 hermanos y los Noreña, 14. En ellos encontré los
valores, la unión y los rasgos que ayudaron a construir mi personalidad.
Como dijo Robert Penn Warren, escritor, poeta y novelista estadounidense.
“Vives en esa pequeña porción de tiempo que es tuya, pero esa porción de tiempo no es solo tu propia vida, es la sumatoria de todas las otras vidas simultáneas con la tuya; lo que eres es una expresión de la historia.”